Tratamiento ecológico de endoterapia vegetal en Boadilla del Monte


Muchos tratamientos se presentan como ecológicos sin explicar en qué se basa esa etiqueta. Con la endoterapia vegetal sí se puede concretar, porque su ventaja ambiental tiene una explicación técnica, aparece reflejada en la normativa española y viene además con límites que conviene conocer antes de tomar una decisión sobre un árbol.

Tratamiento ecológico de endoterapia vegetal en Boadilla del Monte

¿Por qué la endoterapia vegetal se considera un método ecológico?

Cuando se pulveriza la copa de un árbol, una parte del producto nunca llega a su destino. Se va con el viento, se posa en el suelo, en el coche aparcado o en la terraza del vecino. Lo que no alcanza al árbol tampoco desaparece, y ahí ya no hay forma de recuperarlo.

Al inyectar el tronco esa fracción se elimina, porque el producto viaja por dentro. Hay además un efecto que se menciona poco, y es el agua. Un tratamiento sobre copa necesita preparar caldo en cantidad, mientras que la inyección trabaja con volúmenes muy inferiores y deja menos sobrante que gestionar.

En nuestros tratamientos fitosanitarios en Boadilla del Monte pesamos esos dos factores antes de elegir el método, sobre todo en urbanizaciones donde los árboles conviven con piscinas y zonas de paso.

Aplicación indicada por la normativa

Esto no es una preferencia nuestra. El Real Decreto 1311/2012, que regula el uso sostenible de los fitosanitarios, dedica su Capítulo III y su Anexo I a los principios de gestión integrada de plagas.

Ese marco establece un orden. Primero la prevención y los métodos de menor impacto, y el producto químico entra cuando lo anterior no basta. Los productos para endoterapia vegetal ocupan ahí un lugar propio, porque concentran la aplicación en un ejemplar en lugar de cubrir toda una superficie. Por eso, dentro del control de plagas Boadilla del Monte que prestamos, el método se justifica caso por caso.

Reglas que aplican en los colegios y parques de Boadilla del Monte

El mismo Real Decreto dedica su Capítulo VIII a las llamadas zonas específicas, y su artículo 34 recoge medidas de reducción del riesgo para estos espacios.

  • Parques y jardines de uso público
  • Recintos escolares y centros educativos
  • Áreas de juego infantil
  •  Espacios frecuentados por personas vulnerables

Esa lista cubre buena parte del arbolado que atendemos, desde zonas comunes de urbanizaciones hasta patios de colegios. En todos ellos la exigencia sube, y la endoterapia arbórea encaja porque permite tratar sin balizar la zona ni suspender su uso. Un patio no se puede cerrar una semana, y un parque con área infantil tampoco.

Cómo actúan los productos elegidos según la plaga

Aquí conviene ser preciso, porque no todo lo que entra en un tronco hace lo mismo. El modo de acción cambia según qué tenga el árbol delante.

Contra insectos que perforan o chupan se usan materias activas que circulan con la savia y alcanzan al insecto donde come. Frente a un patógeno fúngico entra en juego el fungicida endoterapia, que necesita repartirse por dentro hasta el punto donde avanza el daño. Y cuando lo que falla es una carencia nutricional, el tronco sirve igualmente de vía para corregirla.

Todo lo que inyectamos está autorizado para ámbitos no agrarios, y el mismo artículo 34 pide dar prioridad a los productos fitosanitarios de bajo riesgo siempre que estén disponibles. Esa es la lógica que seguimos en la endoterapia contra la procesionaria del pino.

Cómo compartimenta el árbol el punto de inyección

Un árbol, sin importar su especie, no regenera el tejido dañado por procedimientos como al endoterapia. Lo que hace es aislarlo, levantando barreras alrededor del punto de entrada para que la pudrición no siga avanzando por el interior del tronco, un proceso llamado compartimentación. La madera perforada seguirá perforada durante toda la vida del ejemplar.

Por eso ni el punto de inyección ni su tamaño se deciden al azar. Hay varias condiciones más que influyen en la rapidez con que el árbol consigue aislarlo y en el coste que le supone.

  • El diámetro de la perforación, porque cuanto menor es mejor responde
  • La especie tratada y el grosor que tenga el tronco ahí
  • El momento del año y el estado general del ejemplar
  • Las aplicaciones anteriores que ya se hayan acumulado en ese mismo árbol

Cada perforación deja una marca que el árbol tiene luego que aislar, y por eso no conviene repetir la inyección más de lo necesario, ya que un ejemplar tratado temporada tras temporada acumula puntos que gestionar. De ahí que en JOTISA Control Plagas Boadilla del Monte usemos el orificio más pequeño posible y que en ciertos ejemplares valoremos la endoterapia sin taladro, que sustituye la perforación por una incisión poco profunda en la corteza.

Ponemos fecha a la revisión de tu arbolado en Boadilla del Monte

Cada ejemplar llega con su especie, su edad y su entorno, y todo eso se valora en persona. En JOTISA Control Plagas Boadilla del Monte miramos el árbol, valoramos si la endoterapia en árboles es la vía adecuada y lo decimos con franqueza cuando no lo es.

Para pedir presupuesto tienes el móvil 635 90 69 76 y el correo jesus@jotisa.es, y puedes solicitarnos información desde el formulario de contacto.

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